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Los ecosistemas son sistemas de seres vivos que conviven en un espacio determinado, compuestos por la Biocenosis, compuesta por los organismos vivos que coexisten en el sistema; y el Biotopos, que corresponde al espacio vital para la vida del ecosistema. Se podría decir entonces que un ecosistema es la interacción de un grupo de seres vivos en un espacio determinado, en unas condiciones específicas.

Además, se pueden identificar Factores Bióticos, como las plantas, animales y microorganismos, y Factores Abióticos, como el agua, aire; entre los cuales existe un conjunto de relaciones complejas que tienden al equilibrio del sistema. Estas relaciones han sido ampliamente estudiadas y continúan generándose interesantes descubrimientos.

Entre los tipos de ecosistemas, se encuentran los ecosistemas naturales y los artificiales o humanizados. El ecosistema natural es aquel donde la intervención del ser humano no ha ocurrido. Por lo que tienden a ser muy variados y ampliamente clasificados por las ciencias naturales. Estos ecosistemas son capaces de encontrar o crear un equilibrio entre sus componentes en forma natural, sin la intervención del hombre. Su sobrevivencia se encuentra relacionada con las condiciones abióticos del sistema.

En este artículo profundizaremos sobre los ecosistemas artificiales o Humanizados, sobre los cuales la polémica está siempre presente.

¿Qué es un ecosistema Artificial o Humanizado?

Los ecosistemas artificiales, a diferencia de los naturales, son aquellos en los que la intervención humana ha resultado crucial para su surgimiento o subsistencia. No existe un modelo único de intervención humana. Es posible que muchas de las condiciones como el suelo, la lluvia y los seres que conforman el sistema se encuentren influenciados por el ser humano.

En cuanto a las formas de energía que intervienen, en los ecosistemas artificiales. Esta proviene generalmente de fuentes artificiales, al contrario que en los ecosistemas naturales, donde el sol es la principal fuente de energía.

Para el caso de los ecosistemas artificiales, podemos diferenciar entre factores abióticos naturales y factores abióticos artificiales. Categoría ultima que construcciones llevadas a cabo por el hombre como las viviendas, presas, puentes o edificios, que conforman el paisaje del sistema en el conviven los seres vivos.

Finalmente existe la posibilidad de que, en vista de la intervención humana, se transforme la condición original de un ecosistema natural. Dando paso a un ecosistema natural modificado. Estas modificaciones suelen traer graves consecuencias como desertificación, entre muchas otras.

Características de los ecosistemas artificiales

  • La diversidad de especies es baja.
  • Las cadenas alimentarias son simples y a menudo incompletas.
  • Sin sucesión ecológica.
  • El ciclo de nutrientes-alimentos es artificial.
  • La luz solar es fuente de energía para las platas, pero se incluyen fertilizantes artificiales y otros nutrientes.
  • El hombre puede intervenir en diversos procesos del sistema. En algunos casos la intervención se limita a la conformación del sistema.

Tipos de ecosistemas artificiales

Existe un consenso en cuanto a los tipos de ecosistemas artificiales, según el tipo de intervención humana. Existen así dos tipos de ecosistemas:

Ecosistemas Urbanos:

Estos ecosistemas están compuestos por lo que conocemos como asentamientos urbanos. Su configuración artificial en gran medida, se basa en la explotación de los servicios que ofrecen otros ecosistemas, para obtener materiales como energía, agua, etc. Esta relación genera efectos negativos en diferentes hábitats que le rodean. Estos generan residuos y contaminación más allá de sus límites, incluyendo efectos a largo plazo como es el caso de los gases de efecto invernadero.

Se estima que estos ecosistemas urbanos superan el 4% de la superficie del planeta, lo que equivale a cerca de 500 millones de hectáreas.

Ecosistemas Agropecuarios:

Se estima que este tipo de ecosistemas intervenidos por el humano abarca 330 mil millones de hectáreas a nivel global, ocupando bosques, praderas y montañas. Estos ecosistemas agrícolas, como también son conocidos, cumplen la función primordial del satisfacer las necesidades alimenticias de la población humana.

Abarca también los elementos que la industria empleará para la creación de productos terminados. Son productos de primera, segunda y tercera necesidad, que cada vez son más indispensables para el hombre moderno.

Existen tres tipos de ecosistemas agropecuarios:

  • Monocultivo: Produce un solo producto y normalmente es a gran escala.
  • Cultivo de subsistencia: Base de la agricultura tradicional campesina, se sustenta en los árboles autóctonos de la región o introducidos, y el cultivo de hortalizas.
  • Cría de ganado: Incluye el pastoreo y crianza de animales. Estas actividades pueden requerir grandes extensiones de tierra y generar graves daños a hábitats cercanos.

Ecosistemas de Embalses o Presas:

Abarca la creación de pequeños ecosistemas a partir de la retención de agua, recurso natural de un ecosistema natural. Para satisfacer las necesidades específicas del ser humano, bien sea para consumo o para riego de sembradíos. En este ecosistema artificial de embalses o presas, aparecerán diversas formas de vida animal y vegetal, que tendrán diversas interrelaciones y serán entendidas como un ecosistema propio.

Otros tipos de ecosistemas artificiales:

Existen otros tipos de ecosistemas con menor relevancia e impacto, pero que igual evidencian la intervención humana:

  • Invernaderos: Es un ecosistema artificial destinado al cultivo. Aprovecha la concentración de humedad y temperatura en un espacio determinado para generar cultivos. Protegiéndolos de factores como la lluvia, viento y cambios drásticos de temperatura.
  • Minas a cielo abierto: Son ecosistemas que surgen en zonas donde el hombre explota algún material valioso. En estos casos la vegetación es poca, pero predominan insectos y microorganismos.
  • Arroyos: Estos ecosistemas surgen de la creación de causes artificiales para fuentes de agua. Donde los microorganismos son capaces de generar algas y sedimentos que atraen insectos y otros animales.

Ecosistemas artificiales autónomos para viajes espaciales.

Aunque gran parte de las características que hemos ofrecido sobre este tipo de ecosistemas parecieran poseer una carga negativa, en relación con los ecosistemas naturales. Es preciso señalar que la capacidad del hombre para transformar su entorno es una de las condiciones que ha garantizado su supervivencia. Por ello no podemos obviar el debate actual sobre el agotamiento de los recursos naturales, ocasionado por su uso imprudente.

Sin embargo, la capacidad para generar ecosistemas artificiales permite la posibilidad de crear ecosistemas capaces de producir alimentos y oxigeno en el espacio. Permitiendo que el humano logre sobrevivir en el espacio por largos periodos de tiempo, necesarios para emprender largos viajes. La tecnología se acerca cada vez más a este objetivo.