Sin categoría

Las mejores y más grandes maravillas que el universo nos ha brindado son los ecosistemas naturales. Ni la más moderna y estilizada construcción podría jamás igualar la grandeza de un ecosistema natural. Tan perfecto como solo Dios puede, estos espacios cuentan con lo necesario para permitir la vida.

Y ¿qué más grande oportunidad que la propia vida? Gracias a estas monumentales áreas hoy por hoy podemos aún gozar de vida plena. Lejos del estrés que proporcionan las ciudades y todas las edificaciones construidas por el hombre, los ecosistemas brindan paz y serenidad.

Es probable que muchas personas en esta época, prefieran en primera instancia la comodidad del modernismo, sin embargo esto puede cambiar. La experiencia que nos ofrecen los ambientes naturales podría hacer cambiar a cualquiera de parecer. Conozcamos un poco más acerca de ellos para así poder contribuir con su protección.

¿Qué son los ecosistemas naturales?

Es interesante primero conocer bien de qué estamos hablando. Bien debemos conocer desde pequeños que los ecosistemas son parte de nuestra vida, la cual sin ellos no sería posible. Quizás en un futuro la tecnología pudiese llegar a igualar en algunos aspectos un ecosistema ¡Pero nada mejor que uno natural!

Para hablar de ecosistemas debemos definir los siguientes conceptos: biotopo y biocenosis.

  • Biotopo hace referencia al conjunto de espacios en la geografía que suministran las condiciones necesarias para el desarrollo y reproducción de la biocenosis. Estos son los medios físicos como el agua, el suelo, el relieve y la atmósfera.
  • Biocenosis es, por el contrario, la vida que se desarrolla en estos medios físicos. Tales como la fauna, la flora y todo tipo de seres vivos.

Nos referimos entonces a ecosistema cuando hablamos de la unión del biotopo y la biocenosis. Esto es el ambiente construido por medios físicos y seres vivos que se complementan entre sí. La riqueza de los ecosistemas es perenne y su presencia es imperiosa para la vida.

Existen dos clases de ecosistemas: ecosistemas artificiales y ecosistemas naturales. Estos últimos son los que nos competen tratar en este artículo.

¿Qué define a un ecosistema natural?

En los ecosistemas el conjunto de seres vivos que en él habitan establecen innumerables interacciones, esto con el fin de desarrollarse y reproducirse. Así ambas partes (el biotopo y la biocenosis) obtienen beneficios.

Mientras los elementos físicos como la tierra, le proporcionan sustratos a los seres vivos para realizar sus interacciones, los seres vivos las aprovechan no solo para su desarrollo, sino para la manutención del equilibrio necesario en el ambiente.

Pero estas reacciones pueden ser replicadas en un ecosistema artificial. Por esto lo que verdaderamente define a un ecosistema natural es la no contribución del hombre al mismo.

Entendamos mejor esto, por supuesto que el hombre forma parte de ecosistemas naturales y como todo ser vivo, contribuye en su conformación. Pero con su evolución, el hombre ha creado un sinfín de maquinarias tecnológicas que buscan imitar lo ya existente, con el fin de “mejorarlo”.

Es así como poco a poco el hombre ha echado mano a la naturaleza modificando lo creado hace millones de años. Tal ha sido la intromisión del hombre que ha llegado a destruir habitad de miles de seres vivos.

Consideramos entonces que es un ecosistema natural, aquel que no ha sido modificado en ningún aspecto por el hombre. Este puede dividirse en tres tipos según su constitución: acuático, terrestre o mixto.

Los 4 ejemplos de ecosistemas naturales que han sido declarados Patrimonios Mundiales

Es un honor para nosotros disfrutar de tan hermosos paisajes que ciertos lugares del mundo nos brindan. En aras de su protección, la UNESCO ha declarado algunos de estos como Patrimonios Mundiales.

Islas y Áreas Protegidas del Golfo de California

Nombradas como Patrimonio Mundial en el 2005, se caracterizan por la gran biodiversidad en procesos marinos. Se compone de 244 islas que comprenden una variedad enorme de animales marinos y aves exóticas.

Esta maravilla no incluye solamente vida marina, también paisajes desérticos, representados por el desierto de Sonora. Nos deja una gran sorpresa saber que en este ecosistema subsiste una fauna muy variada. Capaz de adaptarse a la vida desértica, muchos animales han podido desarrollarse en esta amplia geografía.

El Archipiélago de Revillagigedo

Localizado en el Océano Pacífico este Archipiélago está constituido por las islas Socorro, San Benedicto, Roca Partida y Clarión. Posee un gran valor natural ya que en sus extensiones aloja a especies de la fauna que se encuentran en peligro de extensión.

Es el habitad de ballenas jorobadas, mantarrayas gigantes y aves como el Tecolote. En su biotopo se pueden encontrar además volcanes activos.

Santuario de Ballenas de El Vizcaíno

Debe su nombre a la vital importancia que representa a la hora de la reproducción de las especies marinas. De igual forma, constituye la principal zona en donde leones, elefantes y becerros marinos invernan. Fue nombrada como Patrimonio Mundial el 11 de diciembre de 1993.

Sian Ka’an

Constituida por una gran variedad de biotopos entre los cuales destacan los manglares, los bosques tropicales y la zona marina. Un excelente sitio para experimentar las maravillas de la naturaleza en la península de Yucatán.

Una vista excelente y un agua clara que impacta a quienquiera son uno de los atractivos con los que te toparás en primera instancia.

¿Por qué cuidar los ecosistemas naturales?

Puede surgir la interrogante del por qué mantener estos espacios y por qué declararlos patrimonios mundiales. Como ya hemos descrito a lo largo del artículo, uno de los deseos del hombre en la última era ha sido el de la  modernización. Esto nos ha llevado a un gran número de avances tecnológicos de los que nos hemos beneficiado en gran medida, no cabe duda.

Pero de la misma manera en que nos hemos beneficiado por una parte, nos hemos estado destruyendo por la otra. Con la deforestación, la quema de bosques y la construcción de edificaciones hemos destruido la naturaleza. A costa de esto, muchas especies animales se han extinguido. Así el equilibrio de los ecosistemas se ha ido perdiendo.

Debemos contribuir a la no destrucción de ecosistemas naturales ya que en ellos también nos vemos involucrados y su destrucción será la nuestra.