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Más allá del concepto básico de ecosistemas terrestres, podemos definir estos como delicados equilibrios biológicos, aquellos donde la naturaleza mediante flora y fauna, ha hecho que se lleve a cabo un ciclo perfecto, en los que ningún ser vivo puede superar su número de integrantes del mencionado ecosistema. Aun así, la cantidad de aporte que introducen al ambiente que los rodea, bien sea con oxígeno, alimento en general (animal y vegetal), o material orgánico para el provecho de plantas, siempre será perfecto y suficiente para la naturaleza.

Los ecosistemas terrestres se identifican, más allá de estar fuera del agua, por depender de muchos factores ajenos a este, principalmente oxígeno y luz solar. Aunque sistemas acuáticos también dependen hasta cierto punto del oxígeno, este es prescindible para algunos organismos que viven en mares y océanos. Para los animales terrestres es vital, y junto con el sol para las plantas, hacen que el ecosistema no sea totalmente cerrado, aunque este último factor puede ser de suma importancia para este sistema biológico.

Tipos de ecosistemas terrestres

Hay una gran variedad de ecosistemas terrestres, que dependen de diversos factores, pero fundamentalmente del clima y de sus propiedades, llámese temperatura, humedad, factor pluviométrico, cantidad de salinidad presente. Por supuesto, estos factores inciden en otros que aportan la complejidad de cada ecosistema, como la vegetación, química del suelo, cantidad de viento que incide directamente al ecosistema, entre una infinidad de elementos. Estos se llaman factores abióticos, y son fundamentales para el desarrollo del sistema.

Desiertos

Estos ecosistemas son fácilmente identificables, pues sus factores climáticos están muy bien marcados: altas temperaturas de día, que pueden sobrepasar los 40 grados centígrados, y muy bajas de noche, llegando de un momento a otro, en casos extremos, a alcanzar los 0 grados centígrados. Su porcentaje de precipitaciones es sumamente bajo, debido a que generalmente son regiones azotadas por vientos de gran velocidad, por consiguiente, el transporte de nubes es muy violento, razón por la cual la humedad también se ve comprometida, llegando a ser de 0%.

La vegetación de estos ecosistemas es muy típica. Se diferencia por ser arbustos de bajo tamaño, con hojas muy duras y resistente, cuyas raíces pueden extenderse a tamaños que sobrepasan hasta en 2 y 3 veces el del mismo arbusto en la superficie. De igual forma, los cactus son característicos de estos ambientes, con cuerpos sin tronco, carnosos, revestidos con espinas, pueden albergar grandes cantidades de agua en su interior para subsistir.

De igual forma, la vida animal de ecosistemas terrestres, aunque no pareciera, es muy variada. Fundamentalmente se trata de vida salvaje muy pequeña, con algunas excepciones, como insectos, arañas, lagartijas y algunas aves. Los mamíferos que puedan encontrarse en estos desiertos se han adaptado a través de millones de años, y son muy pocos, los cuales tienen poco o ningún depredador.

Páramo

O También conocidos como tundras, son ecosistemas helados, cuyas temperaturas raras veces sobrepasan los 10 grados centígrados. Son ambientes cuyos suelos se encuentran cubiertos de hielo o nieve en casi todo el año. Las precipitaciones lluviosas son sumamente escasas, dando paso a la nieve o aguanieve en todo caso. Los vientos gélidos y temperaturas tan críticas hacen que la humedad sea casi nula.

Por tener suelos prácticamente congelados, donde abunda el permafrost, la vegetación en ecosistemas terrestres es de tamaño muy reducido, siendo la mayoría plantas que no sobrepasan el metro de largo. Pero la mayor parte de la flora abundante de estas zonas son musgos, algunas clases de líquenes, entre otros tipos de montes y pastos.

Los animales que se encuentran en estos sitios, en su mayoría son mamíferos resistentes al frio, que puedan contener un pelaje adecuado, y una capa de grasa que les ayude a mantener la temperatura corporal. En el caso de insectos, pueden ubicarse en zonas cuya temperatura sea más elevada que la normal, como cuevas o troncos huecos. Esto los hace presas fáciles de depredadores.

Sabanas

Estas grandes llanuras se identifican por tener muy pocos o ningún accidente geográfico en su extensión. Dependiendo de la altura sobre el nivel del mar, tendrán temperaturas y humedad muy variada, aunque por lo general se encuentran al mismo nivel. Mayormente están surcados por ríos que, dependiendo de la vejez del paisaje, pueden ocurrir en toda la extensión de la sabana, o en ciertos puntos de esta.

Sus suelos por lo general son arcillosos, convirtiéndolos en suelos con una alta acidez. Esto se traduce en una vegetación muy escaza y de tamaño muy bajo, siendo en su mayoría grandes pastizales con pocos arbustos en ciertos puntos. La fauna de esta zona puede llegar a ser muy similar a la desértica, llegando a ser en su mayoría insectos y anfibios o reptiles adaptados, junto a roedores que pueden llegar a ser el tope de la cadena alimenticia de estas zonas.

Bosques

Los bosques son grandes extensiones de terrenos repletos de árboles, cuyos climas varían mucho, y con estas su vegetación. En este caso se engloban las selvas, o cualquier ecosistema que permita el crecimiento de árboles de gran tamaño. Como es de esperar, hay una gran variedad, y al igual que los demás dependerá de su clima, pues la temperatura, pluviometría, humedad, velocidad del viento, entre otros aspectos, puede influir enormemente en estos.

Como ya se mencionó, la vegetación en estos casos es de gran altura, por lo general se da en suelos ricos en minerales básicos. La altura de estos árboles es incierta, llegando a ser de varias decenas de metros en algunos casos. En selvas, la presencia de líquenes, orquídeas, matapalos y otras variedades de plantas simbióticas o parásitas, es normal.

La fauna de ecosistemas terrestres es sumamente variada, llegando a contener miles de especies en pocos metros cuadrados. Desde micro ecosistemas solo de insectos, hasta enormes depredadores como osos, tigres, pumas, entre otros, la gran diversidad de individuos en estos ecosistemas es enorme en comparación con los demás. Por esta razón, son los ambientes más delicados, pues la inclusión o exclusión de individuos fuera de estos ecosistemas tan equilibrados, supone grandes catástrofes a estos, pudiendo verse diezmadas especies enteras, tanto vegetales como animales.